CUIDADOS DE LAS JOYAS

 Al igual que cualquier producto, las joyas deben recibir un cuidado esporádico, así como un cuidado diario. La Plata puede tornarse negra o amarilla con el tiempo. Es un proceso absolutamente natural que ocurre cuando la plata está expuesta a sulfuro de hidrógeno en el aire, lo que provoca una reacción química que forma una capa muy fina en la superficie del metal. Esta capa en realidad funciona como protección, conservando la plata pura debajo de la superficie.
 
En consecuencia, cada cierto tiempo debes limpiar tus joyas con paños pulidores especiales para Plata para remover esta capa y así devolverles el brillo original con líquidos abrillantadores especiales. Nunca debes sumergir en este líquido plata envejecida, ya que perderá este efecto al entrar en contacto con el producto.
 
La plata es un metal reactivo, por lo que puede reaccionar con perfumes, cremas, maquillaje, sprays para el cabello, caucho, látex, lana, cebolla, cloro de piscina, lava lozas, entre otros. Hasta el pH y las condiciones de nuestra piel puede oscurecer la plata. En razón de ello recomendamos evitar que ese tipo de productos entre en contacto con nuestras joyas, que son químicos con los que podemos toparnos a diario. Con respecto al agua, no hay problema en que nuestros productos tengan contacto o sean sumergidos en ella.
 
Por último, recomendamos no alarmarse si el producto se torna negro o deja manchas verdosas en tus dedos los primeros días. Como comentábamos anteriormente, el mismo pH de la piel puede causar esta reacción, así como la reacción que pueda tener el envejecido de alguna joya (Plata envejecida) al estar en contacto con tu piel o los productos mencionados. Para solucionar eso, debes limpiar el producto con paño/líquido especial y lavar la joya con agua tibia.
 
Existen métodos caseros para limpiar la Plata no recomendados por nosotros, pero que te podrían sacar de apuros si necesitas una limpieza urgente. De esta manera, puedes usar un cepillo suave con pasta de dientes y frotar en círculos sobre la joya, para luego enjuagar con agua tibia-caliente. Otro producto que podría servir es el bicarbonato, siguiendo los mismos pasos anteriores. Por último, podría servir aplicar jabón neutro sobre la pieza y frotar con tus manos en círculos, para luego enjuagar con agua tibia.